Lección 28












Nuestro pequeño consejo, resultado de nuestra experiencia:
Toma el libro de texto y ábrelo al azar, o si lo tienes en PDF, desliza el ratón por el cursor al azar. Allá donde se detenga, eso es lo que el Espíritu Santo/Jesús te aconseja poner atención. Aunque quizás no te lo parezca, te ayudará en la práctica de la lección de hoy. ¡Disfruta!

Hoy le estamos dando una aplicación realmente concreta a la idea de ayer. En estas sesiones de práctica vas a hacer una serie de compromisos definitivos. El que los cumplas o no en el futuro no es algo que nos concierna ahora. Si al menos estás dispuesto a hacerlos ahora, habrás dado el primer paso en el proceso de cumplirlos. Y todavía estamos en el principio.

Tal vez te preguntes por qué es importante decir, por ejemplo, "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera". De por sí, eso no es importante. Sin embargo, ¿qué existe de por sí? ¿Y qué significa "de por sí"? Ves a tu alrededor una legión de objetos separados, lo cual significa que en realidad no ves nada. O ves o no ves. Cuando hayas visto una sola cosa de otra manera, verás todas las demás cosas de otra manera también. La luz que veas en cualquiera de ellas será la misma luz que verás en todas ellas.

Cuando dices: "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera", estás comprometiéndote a abandonar todas las ideas preconcebidas que tienes acerca de la mesa, y a tener una mente receptiva con respecto a lo que esa mesa es y al propósito que tiene. No la estás definiendo en función del pasado. Estás preguntando qué es, en vez de decírselo. No estás constriñendo su significado a tu reducida experiencia con mesas, ni estás limitando su propósito a tus insignificantes pensamientos personales.

Nadie cuestiona lo que ya ha definido. Y el propósito de estos ejercicios es hacer preguntas y recibir respuestas. Al decir: "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera", te estás comprometiendo a ver. Mas no es éste un compromiso exclusivo. Es un compromiso que es aplicable tanto a la mesa como a cualquier otra cosa.

Podrías, de hecho, alcanzar la visión valiéndote sólo de esa mesa, si pudieses abandonar todas tus ideas acerca de ella y mirarla con una mente completamente receptiva. Tiene algo que mostrarte; algo bello, puro y de infinito valor, repleto de felicidad y esperanza. Oculto tras todas las ideas que tienes acerca de ella se encuentra su verdadero propósito, el cual comparte con todo el universo.

Al usar la mesa como un sujeto para la aplicación de la idea de hoy, estás en realidad pidiendo ver cuál es el propósito del universo. Y con cada objeto que uses en tus sesiones de práctica estarás haciendo esa misma petición. Y estarás comprometiéndote con cada uno de ellos a dejar que su propósito te sea revelado, en lugar de imponerles tú tu propio dictamen.

Hoy llevaremos a cabo seis sesiones de práctica de dos minutos cada una, en las que primero debes repetir la idea de hoy, y luego aplicarla a cualquier cosa que veas a tu alrededor. No sólo debes escoger los objetos al azar, sino que, al aplicarles la idea de hoy, debes ser igualmente sincero con todos ellos, intentando reconocer de esta manera la idéntica contribución que cada uno de ellos le presta a tu visión.

Como de costumbre, las aplicaciones deben incluir el nombre del objeto en el que tu mirada se pose, y debes mantener tus ojos sobre él mientras dices:

Por encima de todo quiero ver este(a) ___ de otra manera.

Cada aplicación debe hacerse muy despacio y tan a conciencia como sea posible. No hay prisa.

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Lección 28: Por encima de todo quiero ver las cosas de otra manera.

Seguimos con el tema de la visión. Con esta lección practicas con las cosas del mundo, para ser realmente consciente de que lo que quieres es verlas como en verdad son y no como el ego te dice que son.

Hasta ahora has dado valor a las ilusiones, a los personajes de tu sueño, pero lo valioso no es visible a los ojos del cuerpo, es una Luz que nada tiene que ver con la luz que conoces. Tu mente es pura Luz y vas a recordar esa Luz. En vez de fijar tu mirada en cada cuerpo, esta vez irás más allá del significado y del propósito que le hayas dado a cada cuerpo. 

En la lección 25 se te decía que el significado y el propósito que el ego le da a cada cuerpo es ilusorio porque su objetivo (perpetuar la idea de que eres un ser separado) es ilusorio, mientras que el Espíritu Santo te muestra el verdadero propósito de todo, todo existe para tu beneficio, todo es una oportunidad de perdón, todo es una oportunidad para ver que la separación es una ilusión. 

Así, en vez de fijar tu mirada en las figuras del mundo, en vez de fijarte en cada detalle, no lo haces, no porque no quieras sino porque una ilusión es una ilusión, fijarte en cada detalle es darle valor, es hacerlo real, cuando lo valioso está frente a ti y no se ve con los ojos, es la luz del Amor, tu Luz, que aún no ves pero que sabes está ahí y que más temprano que tarde, verás, porque tu decisión es firme. Simplemente miras cada ser y cada cosa recordando que lo real no está separado de ti, y que sigue ahí a la espera de ser reconocido. Con lo real te unes al reconocerlo como parte de ti, con lo ilusorio no puedes, justamente porque no es real.

Lo ilusorio, los cuerpos que crees percibir (con el significado y el propósito que el ego les dió hace ya mucho) es el pasado, pero en vez de dar valor al pasado, tu mirada está en lo que eliges ver ahora porque por encima de todo estás decidido a ver las cosas de otra manera, desde la Verdad (la Verdad pertenece al Hijo de Dios y tú Eres el Hijo de Dios). 

Al pensar con el ego crees que esos pensamientos que tienes son tuyos, pero son del ego, al creer que son tuyos pones toda tu fe en lo que estás pensando, y al ver esos pensamientos en imágenes, crees que son reales pero solo los haces reales para ti. Entiende que tu mente es muy poderosa y el ego se vale de ella porque tú se lo permites. 

Si cambias tu manera de pensar y empiezas a pensar con el Espíritu Santo ya no creerás en lo que el ego te dice y empezarás a desear verdaderamente ver las cosas de otra manera. Elegir pensar con el Espíritu Santo de una manera rápida y efectiva es elegir el instante santo porque significa que te has decidido por tu santidad, en vez de por el ego.  

Decidirte por tu santidad es la declaración de que por encima de todo quieres ver las cosas de otra manera, quieres ver la Verdad (la Unidad) tal como ES. Quieres ver a través de tu santidad, a través del Ser que en verdad Eres. Ése es tu verdadero propósito. 

Contemplar el mundo a través del ego es dar valor al significado y al propósito que el ego le ha dado a cada cosa que ves. Pero cuando estás decidido a ver las cosas de otra manera dejas de dar valor a todas las interpretaciones del ego. Dejas que sea el Espíritu Santo el que te diga qué estás viendo. En vez de tener tu mente llena de pensamientos del mundo, la tienes en calma, en la Luz del Amor, a la espera de lo que Él tiene para ti.

Como aún estás en los inicios de la visión, tienes que hacerte consciente de que por encima de todo quieres ver las cosas de otra manera, entrenas tu mente a recordar que eso es lo que realmente deseas, una vez tu mente se haya entrenado no tendrás que repetir las lecciones tal como se te pide, pero mientras esté sin entrenar tienes que hacerlo porque el ego está muy aferrado a tu mente, y las ideas que cada lección te ofrece lo debilitan muchísimo, siempre que las pongas en práctica, a la vez que te ayudan a que tu mente se calme. Sentirás mucha más paz, es normal, estás cambiando tu manera de pensar. 

No se te pide mucho con cada lección, ni siquiera se te pide que las entiendas, simplemente que las practiques, porque es la práctica lo que te va a llevar a la comprensión y no al revés.

Notarás que cuanto más repites la idea de hoy más convencido estás de tu propósito. De eso se trata. Por encima de todo quieres ver las cosas de otra manera porque quieres recordar tu santidad, cuando no haya ninguna duda con respecto a lo que realmente quieres, te abrirás a la visión que no depende de los ojos del cuerpo.

Con la visión, ves a través de tu santidad, ves a través de la Luz del Amor que en verdad Eres. Esa Luz ES tu mente unida a la Mente de Dios, más la ves y menos valor das a las ilusiones, más la ves y más recuerdas tu verdadera Identidad, por eso: que tu prioridad sea querer ver a través de tu santidad porque, entonces, empezarás a vivir en la Presencia del Amor.

“No pongas tu atención en el pequeño muro de sombras. El sol se ha elevado por encima de él. ¿Cómo iba a poder una sombra impedir que vieses el sol? De igual modo, las sombras tampoco pueden ocultar de ti la luz en la que a las ilusiones les llega su fin. Todo milagro no es más que el final de una ilusión. Tal fue la jornada; tal su final. Y en la meta de la Verdad que aceptaste, a todas las ilusiones les llegará su fin” UCDM

“Todo lo que los ojos del cuerpo pueden ver es una equivocación, un error de percepción, un fragmento distorsionado del todo sin el significado que éste le aportaría” UCDM

“Los ojos del cuerpo ven únicamente formas. No pueden ver más allá de aquello para cuya contemplación fueron fabricados. Y fueron fabricados para fijarse en los errores y no ver más allá de ellos. Su percepción es ciertamente extraña, pues sólo pueden ver ilusiones, al no poder ver más allá del bloque de granito del pecado y al detenerse ante la forma externa de lo que no es nada. Para esta forma distorsionada de visión, el exterior de todas las cosas, el muro que se interpone entre la verdad y tú, es absolutamente real. Mas ¿Cómo va a poder ver correctamente una visión que se detiene ante lo que no es nada como si de un sólido muro se tratase? Está restringida por la forma, habiendo sido concebida para garantizar que no perciba nada, excepto la forma.” UCDM

“No pongas tu atención en el pequeño muro de sombras. El sol se ha elevado por encima de él. ¿Cómo iba a poder una sombra impedir que vieses el sol? De igual modo, las sombras tampoco pueden ocultar de ti la luz en la que a las ilusiones les llega su fin. Todo milagro no es más que el final de una ilusión. Tal fue la jornada; tal su final. Y en la meta de la Verdad que aceptaste, a todas las ilusiones les llegará su fin” UCDM

“¿Qué pasaría si reconocieras que este mundo es tan sólo una alucinación? ¿O si realmente entendieras que fuiste tú quien lo inventó? ¿Y qué pasaría si te dieras cuenta de que los que parecen deambular por él, para pecar y morir, atacar, asesinar y destruirse a sí mismos son totalmente irreales? ¿Podrías tener fe en lo que ves si aceptaras esto? ¿Y lo verías? Las alucinaciones desaparecen cuando se reconocen como lo que son. Ésa es la cura y el remedio. No creas en ellas, y desaparecen. Lo único que necesitas reconocer es que todo ello es tu propia fabricación. Una vez que aceptas este simple hecho y recuperas el poder que les habías otorgado, te liberas de ellas. Pero de esto no hay duda: las alucinaciones tienen un propósito, mas cuando dejan de tenerlo, desaparecen. La pregunta, por lo tanto, no es nunca si las deseas o no, sino si deseas el propósito que apoyan. Este mundo parece tener muchos propósitos, todos ellos diferentes entre sí y con diferentes valores. Sin embargo, son todos el mismo. Una vez más, no hay grados, sino sólo una aparente jerarquía de valores.” UCDM

“Atacarás lo que no te satisfaga y, así, no te darás cuenta de que fuiste tú mismo quien lo inventó. Tu batalla es siempre con las ilusiones. Pues la verdad que yace tras ellas es tan hermosa y tan serena en su amorosa dulzura, que si fueras consciente de ella te olvidarías por completo de tus defensas y te apresurarías a echarte en sus brazos.  La verdad jamás puede ser atacada.” UCDM



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Texto de Un Curso de Milagros