Lección 29







 




Nuestro pequeño consejo, resultado de nuestra experiencia:
Toma el libro de texto y ábrelo al azar, o si lo tienes en PDF, desliza el ratón por el cursor al azar. Allá donde se detenga, eso es lo que el Espíritu Santo/Jesús te aconseja poner atención. Aunque quizás no te lo parezca, te ayudará en la práctica de la lección de hoy. ¡Disfruta!



La idea de hoy explica por qué puedes ver propósito en todo. Explica por qué nada está separado, por sí mismo o en sí mismo. También explica por qué nada de lo que ves tiene significado alguno. De hecho, explica cada una de las ideas que hemos usado hasta ahora, y también todas las subsiguientes. La idea de hoy es el pilar de la visión.

Es probable que a estas alturas te resulte muy difícil entender la idea de hoy. Puede que creas que es tonta, irreverente, insensata, graciosa e incluso censurable. Ciertamente Dios no está en una silla tal como tú la ves. No obstante, ayer subrayamos que una simple mesa comparte el propósito del universo. Y lo que comparte el propósito del universo comparte el propósito de su Creador.

Trata hoy, pues, de comenzar a aprender a mirar a todas las cosas con amor, con aprecio y con una mentalidad abierta. Ahora mismo no las ves. ¿Cómo podrías saber lo que en ellas se encierra? Nada es como a ti te parece que es. Su santo propósito está más allá de tu limitado alcance. Cuando la visión te haya mostrado la santidad que ilumina al mundo, entenderás la idea de hoy perfectamente. Y no entenderás cómo pudo jamás haberte resultado difícil.

Nuestras seis sesiones de práctica, de dos minutos cada una, deben seguir la norma habitual: comienza repitiendo la idea en tu interior y luego aplícala a aquellos objetos seleccionados al azar que estén a tu alrededor, nombrando específicamente cada uno de ellos. Trata de evitar la tendencia a dirigir la selección, que, en el caso de la idea de hoy, puede ser una gran tentación debido a su naturaleza totalmente extraña. Recuerda que cualquier orden que tú intentes imponer le es igualmente extraño a la realidad.

Debes, por lo tanto, evitar al máximo ser tú mismo quien dirige la selección de objetos. Una lista adecuada podría incluir, por ejemplo:

Dios está en este perchero.
Dios está en esta revista.
Dios está en este dedo.
Dios está en esta lámpara.
Dios está en ese cuerpo.
Dios está en esa puerta.
Dios está en esa papelera.

Además de repetir la idea de hoy durante las sesiones de práctica asignadas, repítela como mínimo una vez por hora, mirando lentamente a tu alrededor mientras repites las palabras para tus adentros sin prisa. Por lo menos una o dos veces deberías experimentar una sensación de sosiego mientras haces esto.

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Lección 29: Dios está en todo lo que veo.

Esta idea es el pilar de la visión porque has comprendido que tú no estás separado de Dios sino que estás unido a Él, cuando contemplas el mundo a través de tu santidad significa que eres consciente de ello. Ahora comprendes por qué todo es para tu beneficio, no estás solo y nunca lo has estado, la ayuda ha estado siempre en ti pues lo que contemplas es tu propio Espíritu pues, al ser el Hijo de Dios, Eres parte de Él y DIOS ES ESPÍRITU. El Espíritu no tiene principio ni fin,  simplemente ES. 

El Espíritu es Luz y eso es lo que tú ERES también, solo que has estado creyendo ser lo que no eres. Dios te ha dado a una parte de sí mismo (el Espíritu Santo, la Presencia del Amor, la Voz que habla por Dios) para sacarte de tu propio engaño, Él es el que está presente en tu sueño y en la Realidad de Dios, solo Él puede ayudarte a recordar tu verdadera Identidad porque Él es también parte de ti, en cambio el ego solo es una invención tuya, no existe.

La Presencia del Amor no se percibe con el cuerpo, no se trata nunca de la forma sino del contenido. La forma es cosa del ego, del mundo de la separación. Ver la Presencia del Amor de Dios en todo lo que ves es ser consciente de que Él está siempre contigo, que nunca estás solo, que a través de cada ser y de cada cosa está Su Presencia. Él ve a través de Su santidad y es por eso que te ha animado a hacer lo mismo, porque lo que tú Eres es lo que Él ES. 

Cuando eliges ver a través de tu santidad estás eligiendo ver la Presencia del Amor de Dios en todo lo que ves, en vez de lo que el ego te dice que estás viendo. Puedes escuchar Su Voz y seguir Su Guía pues todo lo que percibes es tu sueño, y la Presencia del Amor de Dios en ti te habla a través de todo lo que tú has fabricado, y espera que tú también Le hables y se establezca una relación con Él a través de todo lo que ves, es decir, que seas siempre consciente de que Su Presencia está en todo lo que ves.

Todo es santo porque tú miras a través de tu santidad, porque si miraras a través de la creencia de ser un cuerpo no verías todo como santo sino que lo juzgarías como “bueno” o “malo”, porque ése es el resultado de pensar con el ego. Pero cuando piensas con el Espíritu Santo aprendes a hacer tuyo Su Propósito. Todo es santo porque todo es Amor. El Amor está en todo lo que ves y cuanto antes lo descubras antes dejarás de luchar por lo que no es real.

La Presencia del Amor está en todo lo que ves recordándote que pases por alto las ilusiones, que no las hagas reales y que en su lugar mires todo con amor, con aprecio y con una mentalidad abierta para que puedas reconocer Su Presencia, si haces lo que te pide estarás perdonando lo que no es real y al llevar a cabo tu función estarás sanando tu mente a medida que el Amor corrige tus pensamientos errados. Todo lo que ves está en tu mente, son tus pensamientos hechos forma, cuando cambias tu manera de pensar lo que ves cambia. Cuando en vez de culpar perdonas, tu mundo se transforma y tú con él pues todo es una misma mente.

“Donde Dios está, allí estás tú. Ésa es la verdad. Nada puede convertir el Conocimiento que Dios te dio en falta de conocimiento. Todo lo que Dios creó conoce a su Creador. Pues así es como el Creador y Sus Creaciones crean la Creación. En el santo lugar de encuentro el Padre y Sus Creaciones están unidos, y junto con Ellos lo están también las creaciones de Su Hijo. Hay un solo eslabón que los une a todos y los mantiene en la unidad desde la cual tiene lugar la Creación. El eslabón a través del cual el Padre se une a quienes Él da el poder de crear jamás puede ser destruido. El Cielo en sí es la unión de toda la Creación Consigo Misma y con Su único Creador. Y el Cielo sigue siendo lo que la Voluntad de Dios dispone para ti.” UCDM

“Busca primero el Reino de los Cielos porque ahí es donde las Leyes de Dios operan verdaderamente, y no pueden sino operar verdaderamente porque son las Leyes de la Verdad. Pero busca sólo eso, puesto que no puedes encontrar nada más. No hay nada más. Dios es el Todo de todo en un sentido muy literal. Todo ser existe en Él, que es todo Ser. Por lo tanto, tú existes en Él, ya que tu Ser es el Suyo.” UCDM

“El error no puede realmente amenazar a la verdad, la cual siempre puede resistirlo.  En realidad, sólo el error es vulnerable. Eres libre de establecer tu reino donde mejor te parezca, pero no puedes sino elegir acertadamente si recuerdas esto: El Espíritu está eternamente en estado de gracia. Tu realidad es únicamente Espíritu. Por lo tanto, estás eternamente en estado de gracia.” UCDM

“Todo lo que es verdadero es eterno y no puede cambiar ni ser cambiado. 2 El Espíritu es, por lo tanto, inalterable porque ya es perfecto, pero la mente puede elegir a quién desea servir. El único límite en su elección es que no puede servir a dos amos.” UCDM

“Puedes hablar desde el Espíritu o desde el ego, según elijas. Si hablas desde el Espíritu es que has decidido acatar las palabras “Aquiétate y reconoce que Yo Soy Dios”. Éstas son palabras inspiradas porque reflejan conocimiento. Si hablas desde el ego estás renegando del Conocimiento en vez de ratificándolo y, por lo tanto, estás des-animándote. No te embarques en viajes inútiles, pues ciertamente no llevan a ninguna parte. Puede que el ego los desee, pero el Espíritu no puede emprenderlos porque nunca está dispuesto a apartarse de Sus Cimientos.” UCDM

“Sólo dos propósitos son posibles: el pecado y la santidad. No existe nada entremedias, y el que elijas determinará lo que veas. Pues lo que ves simplemente demuestra cómo has elegido alcanzar tu objetivo. Las alucinaciones sirven para alcanzar el objetivo de la locura. Son el medio a través del cual el mundo externo, proyectado desde dentro, se ajusta al pecado y parece dar fe de su realidad. Aún sigue siendo cierto, no obstante, que no hay nada afuera. Sin embargo, es sobre esta nada donde se lanzan todas las proyecciones. Pues es la proyección la que le confiere a la “nada” todo el significado que parece tener.” UCDM

“El propósito del Espíritu Santo no es desvanecer la realidad. Si la culpa fuera real, la Expiación no existiría. El propósito de la Expiación es desvanecer las ilusiones, no considerarlas reales y luego perdonarlas. El Espíritu Santo no conserva ilusiones en tu mente a fin de atemorizarte ni te las enseña con miedo para mostrarte de lo que te ha salvado. Eso de lo que te ha salvado ha desaparecido. No le otorgues realidad a la culpa ni veas razón alguna que la justifique. El Espíritu Santo hace lo que Dios quiere que haga, y eso es lo que siempre ha hecho. Ha visto la separación, pero sólo conoce la unión." UCDM



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